jueves, 2 de julio de 2020

CUENTO SAPIENCIAL PARA TIEMPOS DE ENCIERRO...

-Maestro, cómo puedo enfrentar el aislamiento?
-Limpia tu casa. A fondo. En todos los rincones.
Incluso los que nunca tuviste ganas, el coraje y la paciencia de tocar.
Haz que tu casa sea brillante y cuidada. Quita el polvo, las telarañas, las impurezas. Incluso las más ocultas.
Tu casa te representa a ti mismo: si cuidas de ella, también te cuidas.
-Maestro pero el tiempo es largo.
Después de cuidar de mí a través de mi casa ¿cómo puedo vivir el aislamiento?
-Arregla lo que se puede arreglar y elimina lo que ya no necesitas.
Dedícate al remiendo, borda los arranques de tus pantalones, cose bien los bordes deshilachados de tus vestidos, restaura un mueble, repara todo lo que vale la pena reparar.
El resto, tíralo. Con gratitud.
Y con conciencia de que su ciclo ha terminado.
Arreglar y eliminar fuera de ti permite arreglar o eliminar lo que hay dentro de ti.
-Maestro ¿y luego qué?
Qué puedo hacer todo el tiempo solo?
-Siembra.
Incluso una semilla en un jarrón.
Cuida una planta, riegala todos los días, háblales, dale un nombre, quita las hojas secas y las malas hierbas que pueden asfixiarla y robarle energía vital preciosa.
Es una forma de cuidar tus semillas interiores, tus deseos, tus intenciones, tus ideales.
-Maestro ¿y si el vacío viene a visitarme?... ¿Si llegan el miedo a la enfermedad y a la muerte?
-Háblales.
Prepara la mesa para ellos también, reserva un lugar para cada uno de tus temores.
Invítales a cenar contigo. Y pregúntales por qué llegaron desde tan lejos hasta tu casa. Qué mensaje quieren traerte.
Qué quieren comunicarte.
-Maestro, no creo que pueda hacer esto...
-No es el aislamiento tu problema, sino el miedo a enfrentar tus dragones interiores. Esos que siempre quisiste alejar de ti. Ahora no puedes huir.
Míralos a los ojos, escúchalos y descubrirás que te pusieron contra la pared.
Te han aislado para poder hablar contigo.
Como las semillas que solo pueden brotar si están solas.
Autor desconocido
 

UNA BUENA REFLEXIÓN QUE COMPARTO.

Un ratón mirando por un agujero de la pared, ve al granjero y su esposa abrir un paquete. Quedo aterrorizado al ver que era una trampa para ratones! Fue corriendo al patio a advertirle a todos. Hay una ratonera en casa! hay una ratonera! La gallina que estaba cacareando y escarbando le dice: "disculpe sr ratón yo entiendo que es un gran problema para ud, pero no me perjudica en nada", entonces fue hasta el cordero y le dice lo mismo: "disculpe sr ratón pero no creo poder hacer algo mas que pedir por ud en mis oraciones", el ratón se dirigió a la vaca y ella le dijo: "pero acaso estoy en peligro? pienso que no! dijo la vaca", el ratón volvió a la casa, preocupado y abatido para encarar a la ratonera del granjero. Aquella noche se oyó un gran barullo como el de la ratonera atrapando su víctima, la mujer corrió a ver q había atrapado!!! En la oscuridad ella no vio que la ratonera atrapó la cola de una serpiente venenosa. La serpiente veloz mordió a la mujer, el granjero la llevo inmediatamente al hospital, ella volvió con fiebre alta. El granjero para reconfortarla le preparo una nutritiva sopa, agarro el cuchillo y fue a buscar el ingrediente principal: la gallina; como la mujer no mejoro los amigos y vecinos fueron a visitarlos, el granjero mato al cordero para alimentarlos, la mujer no mejoro y murió, el esposo vendió la vaca al matadero para cubrir los gastos del funeral..! La próxima vez que alguien te cuente su problema y creas que no te afecta por que no es tuyo y no le prestes atención, piensalo dos veces, el que no vive para servir no sirve para vivir. El mundo no anda mal por la maldad de los malos sino por la apatía de los buenos...Así que cuando alguien necesite d ti por sus problemas tiendele la mano o dale una palabra de aliento.
 

¿AUTOAYUDA?

martes, 30 de junio de 2020

¿HAY QUE SER SIEMPRE POSITIVOS?

Tomado del blog de la Dra. Maribel Rodríguez

Cuando introducimos en google las palabras: "ser " y "positivo” nos encontramos con 139 millones de resultados. Si introducimos los mismos términos entre comillas ("ser positivo"), para acotar más la búsqueda nos aparecen algo más de un millón medio de resultados. 

Ser positivo está de moda, es cool ser positivo. Los libros de psicología positiva se venden como rosquillas. Animan a muchas personas a tener una mejor manera de mirar a la vida y a sacar todas las cosas buenas que tienen dentro de ellas. Estimulan a pensar positivamente, a dejar patrones mentales destructivos, a no hacer caso a los pensamientos negativos, etc.

Pero… ¿Hay que ser siempre positivo? ¿Qué ocurre si un día una persona no se siente tan positiva y necesita expresar algo de su negatividad? ¿Es esto perjudicial para su salud física y mental?

¡En absotuto!
Más bien sería perjudicial para la salud el no poder nunca expresar las emociones o pensamientos negativos (que en sí no tienen por qué ser negativas si se las encauza adecuadamente). 
 
Imaginemos un mundo en el que sólo se admite la sonrisa, el optimismo, la buena inteligencia emocional, la simpatía y el buen rollismo. Imaginemos un mundo en el que llorar, despotricar o quejarse están mal visto. ¿Qué tal os sienta eso? ¿Qué pasaría si un día sois víctimas de una injusticia o simplemente hay un contratiempo cualquiera y no os podéis quejar? En ese mundo estaría indicado seguir sonriendo y decir que todo va bien y que sigáis visualizando el siguiente paso con buena onda para el resto del día… Y, si no sois capaces se os mandaría a un terapeuta que os enseñara a pensar correctamente, pues habría en vosotros errores de conducta y de pensamiento, por ejemplo.

¿Entonces es malo eso del pensamiento positivo?

Pues depende…

Depende de cómo lo usemos y de que sepamos también manejarnos adecuadamente con el lado negativo de la vida y de nuestras propias reacciones emocionales.

Ser siempre positivo puede ser tan nocivo para la salud como ser siempre negativo. Una persona que pretenda estar siempre en una onda positiva, sin un trabajo interior adecuado, es muy probable que esté reprimiendo ciertas emociones negativas, que tienen su sentido y utilidad y que son naturales y necesarias ante el sufrimiento y ante la injusticia. Si se reprimen este tipo de emociones pueden acabar saliendo de forma desproporcionada e inadecuada o generar tensiones internas que nos pueden llevar a enfermar. Por lo tanto, no puedo estar de acuerdo con la parte más simple de la corriente de la psicología positiva en la que se nos vende como el camino hacia la felicidad el esfuerzo hacia el pensamiento positivo, las emociones positivas, las conductas positivas, etc.

Estoy de acuerdo con no alimentar los sentimientos negativos, con no obsesionarse con los problemas, con no fustigarse con los errores, con combatir las ansiedades anticipatorias o con las actitudes tendenciosas, con la mala fe o con no generar una frágil autoestima mirando los defectos ajenos. Pero no es lo mismo  no alimentar ciertas emociones, que tenerlas en cuenta para superarlas, comprenderlas, integrarlas... 

Es importante escuchar los diversos movimientos internos, los entendamos como negativos y como positivos, y comprender que ambos polos son una expresión de nuestro ser que pugna por salir adelante. Si escuchamos y aceptamos comprensivamente lo que se mueve dentro de nosotros es más probable que encontremos un equilibrio en el que podamos expresar y canalizar adecuadamente los sentimientos negativos, a la vez que también podamos potenciar de forma sana los positivos, sin excesivas pretensiones ni represiones.

Sentir miedo ante una amenaza, dolor ante un daño, rabia ante la injusticia, malestar ante una mentira o enojo ante un crimen, supone tener esos sentimientos que se interpretan como negativos, pero que son necesarios y positivos en situaciones negativas. Y más en un mundo en el que el mal y la injusticia están presentes. En este caso, tener emociones negativas es positivo, al igual que buscar el camino para expresarlas adecuadamente y encontrar en ellas la energía para superar o resolver lo que nos hace daño.

La moda del pensamiento positivo


Los psicólogos alertan sobre la moda del Pensamiento Positivo: "Hay una pandemia de gente que se siente culpable por no ser feliz"

  • El libro ‘Felicidad tóxica: El lado oscuro del Pensamiento Positivo’, recoge avisos de médicos y psicólogos sobre la Psicología del Pensamiento Positivo (PsP)
  • El autor, Rafael Pardo, lamenta que los gurús del PsP vendan "felicidad sin esfuerzo", obviando factores genéticos y socioeconómicos.

Día Mundial de la Felicidad.
La Psicología del Pensamiento Positivo (PsP) es un movimiento ideológico que podría comportar riesgos en nuestra salud física y mental.
“Si lo puedes soñar, lo puedes hacer”, “Estas aquí para ser feliz”, “Hoy va a ser un gran día”. Llevamos años siendo bombardeados con eslóganes simpáticos que leemos en tazas bonitas, agendas cuquis y libros de autoayuda. Es la moda de la Psicología del Pensamiento Positivo (PsP), un movimiento ideológico sobre el que numerosos psicólogos alertan por los riesgos que puede comportar en nuestra salud física y mental.
Sobre este asunto trata el libro ‘Felicidad tóxica: El lado oscuro del Pensamiento Positivo’, escrito por Rafael Pardo, donde recoge avisos de médicos, psicólogos y otros académicos sobre esta nueva moda. En él, compara el Pensamiento Positivo con el ideal femenino de belleza de los años 90, que provocó una epidemia de anorexia y bulimia entre una población que perseguía un ideal irrealizable e insano”.Del mismo modo, ahora parece existir una “pandemia de gente que se siente culpable por no ser lo suficientemente feliz”, explica Pardo.

La PsP obvia la genética y la posición socioeconómica

Uno de los peligros que apunta el autor es que los gurús del Pensamiento Positivo ocultan que buena parte de nuestra personalidad y, en consecuencia, nuestra felicidad, depende en un 50% de nuestra genética. "De hecho, un psicólogo o psiquiatra titulado, cuando te visita lo primero que te pregunta es por tus antecedentes”, comenta el autor.
La PsP, que vende felicidad como si de cualquier otro producto se tratara, tampoco tiene en cuenta el importante papel que juega la posición socioeconómica. “Te dan ese mensaje perverso de que las condiciones socioeconómicas no son importantes, cuando sí lo son. No es lo mismo estar en un país con democracia que sin ella; tampoco es lo mismo ser mujer en Zambia o en los Estados Unidos. Tú dile a George Floyd que sus condiciones no eran importantes, que su felicidad eran cosa de cuatro pensamientos”, asevera.
"Dile a George Floyd que sus condiciones no eran importantes, que su felicidad eran cosa de cuatro pensamientos"

Culpa al trabajador, no al sistema

Así mismo, Pardo apunta que la filosofía del Pensamiento Positivo tiene una oscura conexión con el sistema capitalista y el mundo empresarial, ya que el mensaje que transmite es que el problema está en el trabajador, no en su precariedad laboral: "Así, llegan a hacerte creer que el estrés y ansiedad lo provocas tú por cómo te tomas las cosas, y que la causa no son tus condiciones sociolaborales. Es perverso", dice. 

Rafael Pardo, autor del libro 'Felicidad Tóxica.
Rafael Pardo, autor del libro 'Felicidad Tóxica: El lado oscuro del Pensamiento Positivo' 
CEDIDA 
Mensajes "de tarta de fresa", también en política
En épocas de crisis, la Psicología del Pensamiento Positivo gana terreno también en el ámbito político. Ahora, con la crisis por la pandemia de la Covid-19, el propio Gobierno ha adoptado esta moda, según Pardo: “Dicen que saldremos más fuertes, cuando saldremos con el bolsillo más vacío. Desde la crisis económica del 2008, los políticos usan la PsP para distraer la atención. Mensajes de tarta de fresa para disimular la mala gestión o la falta de medios sanitarios”, asegura.
"El Gobierno utiliza estos mensajes para disimular la mala gestión o la falta de medios sanitarios"
Además, esta filosofía cada vez más extendida también puede comportar peligros para la salud física de la ciudadanía, porque adquieren la ilusión de una supuesta invulnerabilidad, de que “todo va a salir bien”. Estas personas, explica Pardo, "tienden a acoger las campañas sanitarias de peor manera” y, en consecuencia, a no tomarse en serio medidas de precaución como las que se han establecido para la Covid-19.

Niños educados para un mundo irreal

Otro factor que preocupa al autor son las generaciones venideras, criadas en un mundo donde el Pensamiento Positivo es lo que se estila y "los niños se educan para un mundo feliz que no existe".
De hecho, psicólogos y psiquiatras alertan que la PsP está creando una plaga de narcisismo, de niños que son criados como los reyes de sus casas; pero que fuera que de ella van a ver que no son los reyes del mundo. “Van a vivir en una frustración permanente, porque no se les ha educado para encajar que en la vida también ocurren cosas malas”, asevera Pardo.
"Los niños van a vivir en una frustración permanente, porque no se les ha educado para encajar las cosas malas"

La clave, el equilibrio

Entonces, ¿la moraleja es que lo mejor es ser pesimista? Pues no. Según el autor, lo ideal es un punto medio basado en el “optimismo realista” de las culturas orientales, donde se acepta que en la vida hay espacio para todo, lo que viene siendo ‘el ying’ y el ‘yang’. 
"Desde luego, es mejor levantarse con buen humor, pero no imponerlo como si fuese una obligación", puntualiza Pardo, y concluye: “Al final terminaremos convirtiéndonos en hipocondríacos emocionales, chequeando continuamente nuestras emociones, hasta llegar a un punto que pensamos que sufrimos alguna patología si sentimos tristeza o rabia, cuando en realidad todas las emociones son naturales".

Salud y Enfermedad Espiritual Según Terapéutica de las Enfermedades Espi...