miércoles, 29 de agosto de 2012

MALABARISMOS


Imagina la vida como un juego en el que estás malabareando cinco pelotas en el aire. Estas son:
- Tu Trabajo,
- Tu Familia,
- Tu Salud,
- Tus Amigos y
- Tu Vida Espiritual,
Y tú las mantienes todas éstas en el aire. Pronto te darás cuenta que el Trabajo es como una pelota de goma. Si la dejas caer, rebotará y regresará.

Pero las otras cuatro pelotas: Familia, Salud, Amigos y Espíritu son frágiles, como de cristal. Si dejas caer una de estas, irrevocablemente saldrá astillada, marcada, mellada, dañada e incluso rota. Nunca volverá a ser lo mismo.

Debes entender esto: apreciar y esforzarte por conseguir y cuidar lo más valioso.
Trabaja eficientemente en el horario regular de oficina y deja el trabajo a tiempo.
Dale el tiempo requerido a tu familia y a tus amigos.  Haz ejercicio, come y descansa adecuadamente.
Y sobre todo.....crece en vida interior, en lo espiritual, que es lo más trascendental, porque es eterno. Shakespeare decía: Siempre me siento feliz, ¿sabes por que? Porque no espero nada de nadie; esperar siempre duele. Los problemas no son eternos, siempre tienen solución. Lo único que no se resuelve es la muerte.
La vida es corta, ¡por eso ámala.! Vive intensamente y recuerda:
Antes de hablar... ¡Escucha!
Antes de escribir... ¡Piensa!
Antes de criticar... ¡Examínate!
Antes de herir... ¡Siente!
Antes de orar... ¡Perdona!
Antes de gastar... ¡Gana!
Antes de rendirte...¡intenta!
ANTES DE MORIR.....VIVE…!!

martes, 28 de agosto de 2012

UN TE AMO DICHO DE RODILLAS


Autor: P. Juan Antonio Ruiz J., L.C.

Gran cosa es el amor, con tal de que recurra a su principio y origen, con tal de que vuelva siempre a su fuente y sea una continua emanación de la misma. Entre todas las mociones, sentimientos y afectos del alma, el amor es lo único con que la criatura puede corresponder a su Creador, aunque en un grado muy inferior, lo único con que puede restituirle algo semejante a lo que él le da. En efecto, cuando Dios ama, lo único que quiere es ser amado: si él ama, es para que nosotros lo amemos a él, sabiendo que el amor mismo hace felices a los que se aman entre sí» (San Bernardo, Sermón sobre el Cantar de los Cantares).

***

Hablando con un joven hace poco, me comentaba con ánimo inquieto que veía la religión como una serie de imposiciones: los diez mandamientos que se deben cumplir, las negativas a una vida "feliz y cómoda", el “debes hacer esto para no ir al infierno”, etc. La religión, por ello, volvía a los humanos en seres apagados y fríos. Yo le respondí que estaba totalmente de acuerdo con él.

¿Por qué? Porque si ves la religión como una camisa de fuerza de principios morales, entonces yo no podría vivir algo así; ni yo ni ningún ser humano. Tarde o temprano, como mi joven interlocutor, acabaríamos cansados, hastiados y negando lo que podría haber sido un enriquecimiento para nuestra existencia.

Gracias a Dios, no es eso lo que nosotros vivimos como católicos. Lo decía muy bellamente el Papa Benedicto XVI en su encíclica Deus Caritas Est: «No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva» (número 1). Y es esto lo que, bellamente, nos traza el gran San Bernardo en su sermón sobre el libro del Cantar de los Cantares y que, análogamente, podemos aplicar a nuestra vida de oración.

Pongamos un ejemplo. Voy a visitar a un amigo y, con un refresco en la mano, comenzamos a platicar sobre diversas circunstancias. ¡Cómo se pasa el tiempo! ¿Por qué? Porque estoy con alguien a quien aprecio, con quien he compartido varios momentos de mi vida. Le muestro toda mi atención, no me distraigo con otras cosas, le dedico lo mejor de mí.

¡Eso es justo lo que debe de ser mi oración: un diálogo con quien sé que me ama! Y, cosa más admirable, con Uno que desea ser amado por mí. Alguien que me está esperando pacientemente para hablarle; Alguien que no se distrae; Alguien que no me romperá el corazón; Alguien que me conoce mejor que mí mismo.

Y así es como yo le respondí a mi querido amigo: la religión no es una serie de imposiciones, sino un continuo dar gracias y amar. Los mandamientos son oportunidades que tengo para decirle a Dios un "te amo" y que, paradójicamente, me recompensan con mi felicidad. Como dice San Bernardo: «el amor mismo hace felices a los que se aman entre sí». Y esa es la religión que yo vivo todos los días cuando, de rodillas, intento demostrarle a Dios cuánto le amo.

sábado, 25 de agosto de 2012

MISTERIO PASCUAL


´La meditación está enfocada justamente en el corazón, justo en el centro del misterio Cristiano. Y el misterio Cristiano sólo puede ser penetrado si entramos al misterio de la muerte y de la resurrección. Ese es el mensaje esencial de Jesús. Nadie puede ser un seguidor de Jesús si no se abandona a sí mismo. Aquel que pierda su vida, la encontrará (Marcos 8:35). En todas las parábolas sobre la naturaleza de las que habla Jesús, El dice que la semilla debe caer en la tierra o muere, o se queda aislada.
Lo que hacemos cuando meditamos y en el camino de la meditación es refinar nuestra percepción al único punto focal que es Cristo. Cristo es nuestro camino, nuestro objetivo, nuestra guía. Pero él es nuestra meta en el sentido de que una vez que somos con El, entonces llegamos con El, a su Padre. En la meditación llegamos a ese punto focal y lo encontramos en Cristo.´
 
Father John Main, OSB   

viernes, 24 de agosto de 2012

DESCUBRIENDO PIEDRAS PRECIOSAS


Tú eres la novia del Cordero, como es representado en la primera lectura de hoy. (Bueno, bueno, yo sé que es difícil para los hombres verse a sí mismos como novias, pero alejémonos de restricciones de género por un momento). Las mujeres y los hombres que aman a Jesús pertenecen a la Iglesia -- simbolizada en esta lectura como "Jerusalén" -- que es la novia de Cristo. 

Tú estás brillando con el esplendor de Dios. Tú eres una joya preciosa que brilla como un diamante. Las puertas del reino de Dios han sido abiertas para ti por nuestra herencia judía (las 12 tribus de Israel) y las enseñanzas de los 12 apóstoles. 

En tu bautismo, tú fuiste unido (en matrimonio) a Jesús como sacerdote, profeta y rey. En el Párrafo 2 del "Decreto del Apostolado de Personas Legas" del Concilio Vaticano II, se nos dice que "a los apóstoles y sus sucesores [los sacerdotes ordenados] Cristo les ha confiado la oficina de la enseñanza, santificando y gobernando en su nombre y por su poder [esta es la definición verdadera de la autoridad en la Iglesia]. Pero el laicado debe de compartir en la oficina sacerdotal, profética y regia de Cristo" y por lo tanto no es menos importante en la misión de Cristo.

Al unirnos al sacerdocio santificador de Cristo, su papel profético como maestro de la verdad, y a su responsabilidad regia de proteger a aquellos en nuestro cuidado de desviarse de la verdad, todos somos preciosos. ¡No necesitamos traer joyas costosas - nosotros SOMOS joyas costosas! Recuerda el precio que Jesús pagó por ti. Tú lo vales, según SU idea de lo que es valioso. 
¿Piensas a veces que eres basura sin valor? Dios no te ve así. Aun cuando pecas, él nunca deja de ver la verdadera piedra preciosa que eres debajo de la basura. Aprende a verte como Dios te ve. 
¿Y qué tal las personas que hacen tu vida difícil? Los niños rebeldes. El jefe que se pasa de exigente. La persona en la iglesia que está causando división. El alcohólico que se niega a conseguir ayuda. El ex-esposo. Etcétera. Necesitamos recordar que debajo de su basura hay una piedra preciosa, hecha a imagen de Dios. Jesús los invita a la conversión y al crecimiento, al arrepentimiento y la sanación. Él los está invitando a limpiar el estiércol que se ha acumulado en sus gemas. 

En la lectura del Evangelio de hoy, nosotros vemos que esto le sucede a Natanael (también conocido como Bartolomé) que comienza a brillar con la gloria de Dios cuando reconoce que Jesús es el Hijo de Dios y el Rey de Israel.

Entre más aprendemos lo que significa ser la novia del Cordero, más brillan nuestras gemas interiores en la manera que el Padre nos diseñó a brillar.

sábado, 18 de agosto de 2012

LECCIONES DEL TIEMPO



Para convertirnos en dueños del tiempo tendremos que aprender lecciones sobre cómo valorar cuán precioso es el tiempo. Al igual que con cualquier recurso valioso podemos practicar cómo ahorrar y utilizar el tiempo con sabiduría en nuestra vida diaria.

Hazte amigo del tiempo…
Mantener una apreciación constante del momento presente es ser amigo del tiempo, ir llevando el paso con sus movimientos, estar siempre preparado para lo que sea que el próximo momento pueda traer.
El tiempo no espera por nosotros, así que necesitamos estar alertas y seguir su ritmo. A medida que avanza, la Naturaleza devuelve el eco de la llamada del tiempo. Los elementos revelan cómo el mundo envejece. Pero la semilla del futuro está plantada.
En el silencio y la quietud podemos salir del tiempo, observar con desapego qué ha sucedido, qué está sucediendo y qué va a venir a medida que la gran obra de los eventos se revela.
En ese momento de quietud cuando el tiempo está inmóvil, podemos conectar la conciencia del alma con Dios, el Alma Suprema. Experimentamos la profunda dicha y satisfacción de la atemporalidad, un momento de conexión más allá del tiempo. Un sabor de la eternidad. Y con esta conciencia, retornamos, y volvemos al tiempo y a la historia para interpretar nuestro papel.

Ahorrar tiempo…
Conociendo el valor del tiempo, podemos crear momentos extra al no desperdiciar nuestro precioso tiempo.
Necesitamos no derrochar nuestro tiempo en pensamientos triviales y de desperdicio que nos distraen y desvían.
Necesitamos no malgastar nuestro tiempo en palabras de descuido que causan pesar o acciones dañinas que – a medida que el tiempo da la vuelta – retornan para causarnos arrepentimiento y demandarnos compensación.
Podemos hacer un gran ahorro terminando completamente todas las preocupaciones y desperdicio de tiempo, poniendo un punto final.
Necesitamos no desperdiciar ni un segundo más de energía en la dilación, no hemos de hacernos más promesas de acciones para mañana, sino en lugar de ello hacerlo ahora. Ya que, si no es ahora, entonces nunca.

Pasar tiempo……en silencio
Ahora es el momento de ir más allá de las palabras al silencio y experimentar la belleza atemporal de la paz. En este estado de conciencia, el alma individual puede salir del momento limitado y encontrarse con Dios, el Alma Suprema, ya en la tierra, más allá del tiempo. Simplemente unos pocos segundos de este estado eterno e interminable permanecen con nosotros durante un largo tiempo (es la experiencia de cielo). Podemos retornar de esa conciencia y traernos esa experiencia de intemporalidad. Podemos traerla a la memoria en cualquier momento que elijamos, ya que entonces el recuerdo de Dios se vuelve fácil y natural.

jueves, 16 de agosto de 2012

El decálogo del Rosario, por el Papa Benedicto XVI


EL PAPA BENEDICTO XVI EN LES COMBES
El Rosario es uno de los signos más elocuentes del amor. El Rosario, memoria viva de la historia de la salvación. Rezar el Rosario es poner, como María, a Jesús en el corazón.

El Papa Benedicto XVI comenzó y concluyó el mes de mayo de 2009 con sendas celebraciones marianas y con el rezo y la meditación del Rosario como hilo conductor y celebrativo. En la tarde del sábado 3 de mayo visitaba la basílica romana de Santa María la Mayor, donde se venera el ícono de María Salus Populi Romani, Patrona de la ciudad de Roma. En la tarde del sábado 31 de mayo convocaba a los fieles a una vigilia Mariana en la plaza de San Pedro. De estos discursos proceden las frases del siguiente decálogo:


1.- “El Santo Rosario no es una práctica piadosa del pasado, como oración de otros tiempos en los que se podría pensar con nostalgia. Al contrario, el Rosario está experimentando una nueva primavera”.
2.- “El Rosario es uno de los signos más elocuentes del amor que las generaciones jóvenes sienten por Jesús y por su Madre, María”.
3.- “En el mundo actual tan dispersivo, esta oración -el Rosario- ayuda a poner a Cristo en el centro como hacía la Virgen, que meditaba en su corazón todo lo que se decía de su Hijo, y también lo que El hacía y decía”.
4.- “Cuando se reza el Rosario, se reviven los momentos más importantes y significativos de la historia de la salvación; se recorren las diversas etapas de la misión de Cristo”.
5.- “Con María, el corazón se orienta hacia el misterio de Jesús. Se pone a Cristo en el centro de nuestra vida, de nuestro tiempo, de nuestras ciudades, mediante la contemplación y la meditación de sus Santos Misterios de Gozo, de Luz, de Dolor y de Gloria”.
6.- “Que María nos ayude a acoger en nosotros la gracia que procede de los Misterios del Rosario para que, a través de nosotros, pueda difundirse en la sociedad, a partir de las relaciones diarias, y purificarla de las numerosas fuerzas negativas, abriéndola a la novedad de Dios”.
7.- “Cuando se reza el Rosario de modo auténtico, no mecánico o superficial sino profundo, trae paz y reconciliación. Encierra en sí la fuerza sanadora del Nombre Santísimo de Jesús, invocado con fe y con amor en el centro de cada Avemaría”.
8.- “El Rosario, cuando no es mecánica repetición de formas tradicionales, es una meditación bíblica que nos hace recorrer los acontecimientos de la vida del  Señor en compañía de la Santísima Virgen María, conservándolos, como Ella, en nuestro corazón”.
9.- “Ahora, que finaliza el mes de mayo, no debe cesar esta buena costumbre, es más debe proseguir todavía más con mayor compromiso de manera que, en la escuela de María, la lámpara de la fe brille cada vez más en el corazón de los cristianos y en sus casas”.
10.- “(En el rezo del Rosario), os encomiendo las intenciones más urgentes de mi ministerio, las necesidades de la Iglesia, los grandes problemas de la humanidad: la paz en el mundo, la unidad de los cristianos, el diálogo entre las culturas”.

domingo, 12 de agosto de 2012

MEDITAR - CARTA DE MI AMIGO VICENTE


A continuación mi envío a Vicente y que debajo me respondió magistralmente.
"La oración de silencio es un movimiento de interiorización, en la que el orante se entrega a Dios que habita en su interior. Ya no razona acerca de Dios, sino que se queda a solas con Dios en el silencio, y Dios va haciendo en el alma su trabajo de Alfarero para ir moldeándola de acuerdo a Su Voluntad".

"Querida Susana: 

En esta madrugada, es cuando he descubierto en tu correo " la oracion del silencio" que hace tiempo me enviaste;pero que en mi ajetreo habia pasado por alto.

En este amanecer he redescubierto su hermosura. Es la oracion que practico hace tanto tiempo. Mas a lo que me dices , le agrego que cuando me dispongo a hacerla, la hago de la siguiente manera.

1.-Tomo conciencia que Dios nos habla en el silencio y nosotros tambien debemos reponderle con el mismo silencio amoroso.

2.-Para la meditacion contemplativa, las palabras no alcanzan a Dios, porque no sabiendo orar como nos lo recuerdan las Sagradas Escrituras; es "el Espiritu Santo quien por nosotros gime ante el padre con gemidos inenarrables."

3.- Sólo debemos estar lo más conscientes posible y traer a la mente la conciencia de que somos habitados por la "Divina Presencia" , especialmente cuando ese silencio está dedicado a Dios. Aunque la comparación  es insuficiente. Es como esos amores de mucho tiempo donde los enamorados ya no se dicen palabras, sino que se aman en un silencio que trascendiendo las palabras se queda en la presencia contemplativa del otro que está allí y yo con "El" en un silencio luminoso que nos une en uno solo y nos trasciende. Recuerda aquella expresión de Ap.3, 20: "Mira que estoy a la puerta (de tu corazón) y llamo y si alguno me escucha y abre su puerta, entraré en "el" y cenaré con "el" y "el" conmigo. Este es el elemento central de la oración contemplativa del silencio, abrir la puerta del corazón y quedarse en silencio dejando amarse y restaurarse por "El". Algunas veces la acompaño con la respiración, sintiendo que cuando expiro le doy mi corazón, lo estoy amando y cuando inspiro, recibo su amor y su misericordia en la soledad luminosa de los que se aman, recordando a San Juan de la Cruz: un toma  y dame, "tu me besas-yo te beso" hasta que mi ser percibe que se va para otros cielos. Siento que me pierdo de mí y me dejo asumir por "El" con entera confianza para decirlo con palabras del propio Juan de la Cruz: 

"quedéme y olvidéme,
El rostro recliné sobre mi amado
Dejando mi cuidado
Sobre las azucenas olvidado".

4.- Este silencio amoroso en nuestra relación con Dios , es profundamente terapéutico. Mientras más silencio guardo y aquieto mi mente, es en el silencio que Dios me cura de mis males, que me ama, que hace en mí lo que El quiere que yo sea.

5.- Efectivamente, la oración centrante y la meditacion contemplativa, son medios para llegar el encuentro con Dios que requieren previamente de una "palabra sagrada" o un mantra", para que la "loca de la casa" (la mente) no nos lleve para otra parte. Cuando se avanza en elcamino de la contemplación  ya no se necesitan palabras, sólo tomas conciencia de la Divina Presencia amorosa que nos habita, le das la bienvenida y te entregas al sielencio amoroso, luminoso y profundo en la coniencia de que estás en el regazo de tu Padre creador; y allí, en ese taller de curación te silencias para amar, dejarte amar, dejarte curar y restaurarte por Jesus .

6.- Es a partir de allí cuando empiezas a ser lo que "El" quiere que tú seas, que te plenifica y fortalece para hacer "Su voluntad" en la entrega.

7.- El mismo Señor nos lo dice en Mt 6,6: "Cuando vayas a orar, cierra tu puerta ( que es como decir"callate la boca"), entra en tu aposento y habla a Dios en '"el silencio" y Dios, que mora en el silencio, te recompensará.


Bueno, querida amiga en Xto gracias por compartir conmigo esta forma de oración.

Dios te bendiga y lo más importante, que tengas un espacio de solitud para estar con "El".

Vicente de jesus. 

Nota :Alguna vez tomé conciencia de que mi alma por Su amorosa misericordia y amor ,"El" la asumió para sí al meditar el nombre de "Jesus",a pesar de todos mis defectos.