sábado, 14 de agosto de 2021

JUNTOS EN UN NUEVO MUNDO

 Thomas Merton - Manantiales de la Contemplación

“La esencia de estar a solas, a solas consigo mismo, no está en huir de todas las personas de este mundo. Esto no tiene ningún sentido. No se trata de huir de la gente ni de correr a buscarla. Estar solo es simplemente otra forma de estar con ellos. 

 

El estar físicamente presente para todos es casi siempre más o menos irrelevante. Se está o no se está. Y eso no tiene en realidad tanta importancia, puesto que estamos unidos en el Espíritu. Y así es como será en el cielo. En el cielo hay una verdadera vida comunitaria, sin pequeñeces ni trivialidades. Allí, no nos preocupamos por nuestra propia identidad y nuestra individualidad, y todas esas minucias.

 

En el cielo, todas las cosas serán como cuando son mejores que nunca para nosotros aquí en la tierra, y mucho mejores. En otras palabras, allí seremos realmente uno. Este es el propósito de nuestra vida, lo que buscamos y anhelamos, y lo que vamos a tener. Seremos salvos, seremos libres, seremos uno.

 

No tenemos que preocuparnos por el hecho de que las cosas sean ahora imperfectas. El tiempo se avecina, y será mucho mejor de todo cuanto podamos pensar o imaginar. Y así será porque seremos uno. Así, cuando estamos juntos, enriquecemos nuestra eternidad.

Esto es lo que significa ser cristianos. Así es como obra Dios. Y lo que hace que le estemos tan agradecidos. Sabemos que no es nuestra misión hacer que las cosas “funcionen”, ni satisfacer ninguna clase de precondiciones, ni “enderezar” todas las cosas”.

miércoles, 4 de agosto de 2021

REFLEJO

Luna sobre agua.

Siéntate en soledad.

Si las aguas son plácidas, la luna será reflejada perfectamente. Si nos aquietamos, podemos reflejar perfectamente lo divino. Pero si nos involucramos sólo en las actividades frenéticas en las que participamos cotidianamente, si buscamos imponer nuestros propios esquemas sobre el orden natural, y si nos permitimos estar absortos en opiniones egocéntricas, la superficie de nuestras aguas se volverán turbulentas.

No hay esfuerzo que podamos hacer para aquietarnos. La verdadera quietud viene naturalmente de momentos de soledad en que dejamos que nuestra mente se asiente. Tal como el agua busca su propio nivel, la mente gravitará hacia lo sagrado. El agua turbia se volverá clara si se le permite quedarse tranquila, y así también se aclarará la mente si se le permite estar en calma.

Ni el agua ni la luna hacen ningún esfuerzo por lograr un reflejo. De la misma manera, la meditación será natural e inmediata.

 
«Estad quietos y sabed que yo soy Dios. Seré glorificado entre las naciones y sobre la tierra» Salmo 46:10.

SILENCIO


Viento en la cueva:

Movimiento en la quietud.
Poder en el silencio.

En una cueva, todos los sonidos externos son suavizados por la roca y la tierra, pero esto hace que los sonidos del latir del propio corazón y la respiración sean audibles. De la misma manera, la quietud contemplativa nos aleja del clamor cotidiano pero nos permite oír lo sutil en nuestras propias vidas.

Al escuchar no con el oído sino con el espíritu, se puede percibir el sonido sutil. Al entrar en ese sonido, entramos en la suprema pureza. Es por eso que tantas religiones tradicionales rezan, cantan o salmodian como preludio al silencio. Entienden que la repetición y la absorción del sonido los lleva a lo sagrado.

El sonido más profundo es el silencio. Esto puede parecer paradójico sólo si consideramos el silencio como una ausencia de vida y vibración. Pero para un meditador, el silencio es el sonido unificado con todos sus opuestos. Es tanto sonido como ausencia de sonido, y es en esta confluencia que emerge el poder de la meditación.
"...pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas; se remontarán con alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán." Isaías 40:31.

SANACION

El fuego se enfría.
El agua busca su nivel.
No importa qué tan extrema sea una situación, cambiará. No puede continuar para siempre. Así, un gran incendio forestal está siempre destinado a consumirse a sí mismo; un mar turbulento se volverá más calmo. Los eventos naturales se equilibran buscando sus opuestos, y este proceso de equilibrio está en el corazón de toda sanación.

Este proceso toma tiempo. Si un evento no es grandioso, el equilibrio requerido es ligero. Si es trascendental, entonces puede tomar días, años, incluso vidas enteras para que las cosas retornen a un equilibrio estable.

En verdad sin esos ligeros desequilibrios no podría haber movimiento en la vida. Es el desequilibrio lo que mantiene la vida cambiando. El centro total, el equilibrio total, sería sólo estancamiento. Toda vida es continua destrucción y sanación, una y otra vez.

Es por eso que en medio de una situación extrema, los sabios son pacientes. Ya sea la situación una enfermedad, una calamidad, o su propia ira, saben que después del trastorno vendrá la sanación.
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece". Fil 4,13.

viernes, 25 de junio de 2021

SOLSTICIO DE INVIERNO

Un indigente muere en la cuneta.
Un árbol se resquebraja con el frío:
Un sonido espeluznante.

En el solsticio de invierno, el día es el más corto de todos y la noche es la más larga. También puede ser el momento de un frío cortante. El viento sopla con glacial ferocidad, cortándolo todo ante sí. La nieve y el hielo se vuelven letales. Quienes no tienen un hogar mueren expuestos. Incluso el más impresionante de los árboles puede rajarse por una caída de la temperatura.

El sonido de un árbol partiéndose es una súbita bofetada.

Los horrores, las tragedias que trae este nadir! El invierno tortura al mundo con un látigo helado, y los débiles son suelo bajo sus glaciales tacones. A veces, incluso ni nos atrevemos a lamentarnos por quienes murieron en el violento ataque del invierno, por miedo a que las lágrimas se nos congelen sobre las mejillas. Pero vemos, y oímos. Acurrucándonos más cerca del fuego, juramos sobrevivir.

No importa qué tanto seamos afectados por la desgracia, debemos recordar que esta es la parte más baja de la vuelta de la rueda. Las cosas no pueden descender para siempre. Hay límites para todo –incluso para el frío, y para la oscuridad, y para el viento, y para la muerte.

Lo llaman el primer día del invierno, pero en realidad es el comienzo de la muerte del invierno. Desde este día en adelante, podemos esperar anhelantes el que se ponga más cálido y luminoso.
"Los que siembran con lágrimas, cosecharán con gritos de alegría." Salmo 126:5

APEGO

El monje se afeitó la cabeza como un símbolo de renunciación.
Pero ahora no va a ninguna parte sin su pequeña gorra.

Es divertido ver a alguien que dice ser un renunciante gritar puerilmente por sus pocas magras posesiones. ¿Por qué renunciar al mundo cuando en realidad no puedes? Antes de cortarte el cabello, pregúntate si puedes permitirte dejar tus apegos. Antes de dejar tu libertad, pregúntate si puedes someterte al orden monástico. Antes de decir que eres espiritual, pregúntate si puedes dejar los deseos mundanos.

No estoy tratando de burlarme de los monjes. Estoy haciendo la observación de que cada camino en la vida tiene sus propios sacrificios y sus propias privaciones. Antes de embarcarte en un sendero, busca minuciosamente en ti e investiga completamente la senda. Entonces disiparás las dudas. También reducirás la probabilidad de hipocresía.

Quienquiera que seas, vive tu vida completamente. Si eres un plomero, sé el mejor plomero. Si eres un santo, sé el mejor santo. Si eres común, sé común. Si eres extraordinario, sé extraordinario. Las personas sólo yerran cuando tratan de ser lo que no son.

miércoles, 5 de mayo de 2021

PARA TENER MUY EN CUENTA

 Christophe Clavé

"El coeficiente intelectual medio de la población mundial, que desde la posguerra hasta finales de los años 90 siempre había aumentado, ha ido disminuyendo en las dos últimas décadas....

Esto es una inversión del efecto Flynn. Parece que el nivel de inteligencia medido por pruebas está disminuyendo en los países más desarrollados. Puede haber muchas causas de este fenómeno. Uno de ellos podría ser el empobrecimiento del lenguaje. De hecho, diversos estudios demuestran la disminución del conocimiento léxico y el empobrecimiento del idioma: no sólo se trata de la reducción del vocabulario utilizado, sino también de las sutilezas lingüísticas que permiten elaborar y formular un pensamiento complejo. La desaparición gradual de los tiempos (subjuntivo, imperfecto, formas compuestas del futuro, participio del pasado) da lugar a un pensamiento casi siempre en tiempo presente, limitado al momento: incapaz de proyecciones en el tiempo. La simplificación de los tutoriales, la desaparición de las mayúsculas y la puntuación son ejemplos de "golpes fatales" a la precisión y variedad de la expresión.

Menos palabras y menos verbos conjugados implican menos capacidad de expresar emociones y menos capacidad de procesar el pensamiento. Los estudios han demostrado cómo parte de la violencia en las esferas públicas y privadas proviene directamente de la incapacidad de describir las propias emociones a través de palabras. Sin palabras para construir el razonamiento, el pensamiento complejo se hace imposible. Cuanto más pobre es el lenguaje, más desaparece el pensamiento. La historia está llena de ejemplos y muchos libros (Georges Orwell - 1984; Ray Bradbury - Fahrenheit 451) han contado cómo todos los regímenes totalitarios siempre han obstaculizado el pensamiento, a través de la reducción del número y el significado de las palabras. Si no hay pensamientos, no hay pensamientos críticos. Y no hay pensamiento sin palabras. ¿Cómo se puede construir un pensamiento hipotético-deductivo sin el condicional? ¿Cómo es posible considerar el futuro sin una conjugación de tiempo futuro? ¿Cómo es posible capturar una temporalidad, una sucesión de elementos en el tiempo, ya sean pasados o futuros, y su duración relativa, sin un lenguaje que distinga entre lo que podría haber sido, lo que ha sido, lo que es, lo que podría ser, y lo que será después de que lo que podría haber sucedido, haya sucedido realmente? 

Enseñemos y practiquemos el lenguaje en sus más diversas formas. Aunque parezca complicado. Especialmente si es complicado. Porque en este esfuerzo reside la libertad. Aquellos que afirman la necesidad de simplificar la ortografía, descontando el lenguaje de sus "defectos", aboliendo géneros, tiempos, matices, todo lo que crea complejidad, son los verdaderos arquitectos del empobrecimiento de la mente humana.

No hay libertad sin necesidad. No hay belleza sin el pensamiento de la belleza".